Fe y Alegría participa en Conferencia de Harvard sobre Equidad Educativa

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El 15 de abril, tuve la oportunidad de participar como panelista en el Foro Latinoamericano de Educación de la Escuela de Educación, Maestría en Políticas Educativas de la Universidad de Harvard, en Boston, Massachusetts. El panel específico en el que participe fue el de “La educación a la luz de las migraciones”, y compartí la ponencia con otras personas de América Central y Estados Unidos, entre ellos Daniel Sass, profesor de idioma ingles y Katia Miranda una estudiante originaria de El Salvador, ambos representan a “The International High School”, una escuela nueva en crecimiento que en el primer año atiende a estudiantes migrantes indocumentados del primer año de High School pero que tendrá continuo educativo cada año. Asimismo participa en este panel el Dr. Nelson Portillo, de Boston College, quien ha tenido experiencia como consultor para la prevención de violencia en El Salvador.

En la experiencia especifica se nos hacen preguntas muy interesantes: ¿Cómo surge el interés nuestro en el tema de migraciones? ¿Qué políticas educativas han surgido en nuestros países a partir de las migraciones? ¿Qué podemos hacer como institución para resolver el problema de las migraciones y que recomendación brindamos para que ellos los estudiantes de esta maestría generen políticas que permitan asimilar y uniformar los procesos educativos de estudiantes migrantes en Estados Unidos?

Por mi parte, les comente que siendo hija de un migrante nicaragüense, mi padre, estaba vinculada al tema desde mi nacimiento, que producto del conflicto armado interno en Guatemala y de la xenofobia en contra de los nicaragüenses que había en los 80 tuve que migrar con mi familia a Nicaragua y luego retornar, es decir, había vivido los procesos migratorios más conocidos desde la infancia… pero que mi interés principal surgió al trabajar en Fe y Alegría, conociendo a hijos de migrantes y sus dificultades de aprendizaje, la restructuración familiar y como eso les afecta nivel emocional e incide en lo educativo.  Asimismo les hable de nuestra misión, quienes somos y donde estamos,  del plan federativo, la línea de las nuevas fronteras y como las acciones se enfocan en la atención a migrantes para su inclusión social, de la alianza con SJM y RJM y su apoyo en los procesos formativos en temas vinculados a la migración.

En la pregunta de las políticas para la inclusión de migrantes en el sistema educativo, les comente de que en Latinoamérica el desarrollo en el tema era precario, un tema casi inexistente y que cuando se habla de migrantes es relacionado a las remesas, pero que pese a ello hay algunos países que abordan el tema desde sus constituciones y con políticas en pro de migrantes, como en Argentina, Ecuador y Colombia, en esta última con un enfoque especial en los desplazados por el conflicto armado, les hable de cómo las Fe y Alegría han ido decantando por la atención de colectivos vinculados al tema, como migrantes, hijos de migrantes y retornados y desplazados…  asimismo mencione la necesidad de la sensibilización de nuestros gobiernos, la visión que los mismos tienen acerca de las migraciones como una ventaja más que como un problema dado que la recepción de remesas favorece los ingresos de nuestros países…

En torno a la última pregunta hable un poco de la preocupación que me causa que se hable de asimilación y uniformar los procesos educativos dado que esto evita que se aprenda de la riqueza cultural de nuestros pueblos y limita la vivencia de la identidad cultural de cada persona… les comente de la educación con enfoque inclusivo, de multiculturalidad como una acción latente en EEUU y también en los países con diversidad cultural y la interculturalidad como una acción tendiente a la construcción de países más democráticos.

Quisiera poder resumir la riqueza que hubo en las exposiciones que cada uno de los panelistas hizo, pero quiero resaltar lo que dijo la estudiante Katia, “me gusta mi escuela porque todos convivimos ahí, no importa si somos de Guatemala, de Brasil, El Salvador o Perú, todos nos queremos y somos amigos y los maestros también son nuestros amigos” y Daniel Sass que dice: “soy un hombre blanco, estadounidense, vivía en Nueva York para los atentados del 9/11 y sé de terror, pero aunque haya vivido eso nunca podre entender y sentir el miedo, el terror, de mis estudiantes y sus familias cuando hay redadas de la ICE, yo quiero que EEUU sea más incluyente y humano”.

Pude oír otras ponencias, entre ellas las vinculadas a género, nuevas masculinidades, la mirada de los jóvenes de la educación en Latinoamérica. Me gustó mucho la ponencia del Dr. Carlos Alberto Torres, de UNESCO, quien hizo referencia a la educación popular como una alternativa para la trasformación de estas sociedades oprimidas… quizá mi gran emoción con este ponente es que todo lo que decía y yo lograba entender tenía relación directa con lo que soñamos con Fe y Alegría.

La experiencia fue enriquecedora, desde el inicio me pareció un reto enorme, pues era responsable de representar a la Federación. Pase muchas noches de nervios, leí muchísimo, hable con muchos del SJM y con amigos de otras instituciones pro migrantes, con gente de la federación para no dejar nada fuera de mi ponencia… hoy por hoy, me siento contenta y satisfecha, creo que el reto lo logre cumplir, logre hablar hasta de Fe y Alegría Italia y su trabajo con migrantes, mucho de lo que hice tiene que ver con el apoyo, oraciones y buenas vibras que me enviaron mis compañeros y amigos de las Fe y Alegría.

Me quedan muchos retos, darle seguimiento al trabajo en migraciones en mi país, continuar formándome, investigar y trasmitir conocimiento a otros para que la realidad vaya cambiando…

Post escrito por Blanca Gutiérrez, Responsable de Promoción Social, Fe y Alegría

Huracán Matthew devasta Haití

El pasado 4 de octubre el huracán Matthew, la peor catástrofe humanitaria en Haití desde el terremoto de 2010, arrasó la costa suroeste del país y parte de República Dominicana y Cuba. Hasta la fecha no se conocen con exactitud sus consecuencias, pero según los últimos informes de Naciones Unidas y Reuters 2,1 millones las personas afectadas (de las cuales 894.000 son niños y niñas) y más de 1,4 millones necesitan asistencia humanitaria. El número de personas desplazadas es de 175.509, de los cuales el 15% son niños y niñas menores de 5 años.

Nuestro socio local – Foi et Joie Haïti – se movilizó desde el primer minuto para evaluar el alcance de los daños y perfilar una respuesta local coordinada entre todas las instituciones jesuitas de la zona.

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¿Cuál es la situación actual?

[LAS ÚLTIMAS NOTICIAS, 22.11.16] Llegan más noticias desde Haití. La escuela de Canaan de Foi et Joie que, a pesar de estar completamente inundada por las fuertes lluvias, ha hecho una donación de 17 cajas de ropa y 3 cajas de zapatos para otra escuela de Foi et Joie en Desormeaux (Grand’Anse), la más afectada por el huracán. Además, los niños han hecho dibujos para poner en los bidones donde se iba donando la ropa, pintan como les gustaría que fuera Haití y como ha quedado después del Huracán Matthew.

[ANTERIORMENTE, 17.10.16]  Según nuestro socio local, Foi et Joie Haïti, la población se está viviendo una situación de inseguridad alimentaria: «En algunas zonas no hay agua potable, la gente está sobreviviendo a base de agua de coco y plátanos y se calcula que en un periodo de dos semanas no tengan acceso a ningún tipo de alimento», afirman desde el terreno.

Además de la inseguridad alimentaria, la situación escolar sigue siendo precaria. Según UNICEF, al menos 430 escuelas públicas (que representan el 40% de las escuelas del país) y 116.00 niños y niñas se están viendo afectados y otras 178 escuelas están siendo utilizadas como refugios temporales. El número de escuelas dentro la red Foi et Joie Haïti situadas en las zonas más afectadas por el huracán ha disminuido de 12 a 10 (lo que afecta directamente a 1.597 alumnos/as y 145 personas de la plantilla escolar).

Un equipo de seis personas de la oficina nacional de Foi et Joie Haïti salió de Puerto Príncipe el miércoles pasado para realizar una intervención urgente a la comunidad Desormeaux (Grand’Anse). Esta primera etapa de intervención tiene dos objetivos: (1) dar respuesta inmediata a las necesidades básicas de víveres y albergue a las comunidades afectadas y (2) normalizar la vida escolar de los centros escolares.  Para el primer objetivo, se está procediendo a la distribución de kits de alimentos e higiene y kits de construcción. Hasta la fecha se han entregado 304 kits alimentarios y 388 de aseo personal.

Preparación de los kits de alimentos e higiene. 

[ANTERIORMENTE, 13.10.16] Desde la oficina nacional de Foi et Joie Haïti nos han comunicado lo siguiente: La situación es «catastrófica» en Désormeaux, Grand’Anse (sur del país), donde una escuela de Foi et Joie Haïti está destruida. La comunidad en general también ha sufrido, con la mayoría de las familias del pueblo con casas dañadas y/o destruidas.

En Jean-Rabel (Norte-Oeste del país), dónde Foi et Joie Haïti tiene 6 escuelas, más de 500 familias han perdido sus hogares. Además, muchos han perdido la agricultura y la ganadería (vacas, cabras, cerdos), las cuales representaron una garantía de subsistencia para muchas familias.

[ANTERIORMENTE, 07.10.16] Las áreas suroeste y noroeste han sido las más afectadas; la comunicación y el acceso por carretera a las mismas siguen siendo imposibles. Hay muchos núcleos urbanos con aguas estancadas, lo que supone un foco de transmisión de enfermedades como el cólera, que podrían tener efectos devastadores en la población. Además, se prevé que la situación de inseguridad alimentaria que la población ya vivía antes del paso del ciclón se agudice: en algunas zonas afectadas podría haberse perdido hasta el 80% de los cultivos, de acuerdo con Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios

El sistema educativo haitiano también ha sido muy golpeado. Según UNICEF, el Ministerio de Educación ha reportado importantes daños en las infraestructuras educativas de la zona sur del país (Grand’Anse, Nippes and Sud), obstaculizando el ya de por sí difícil acceso educativo.

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¿Qué puedes hacer?

Desde Friends of Fe y Alegría activamos nuestro protocolo de emergencia con el objetivo de evaluar la situación y las posibles acciones de apoyo humanitario a emprender junto a Foi et Joie Haïti (Fe y Alegría Haití en francés), que cuenta con 17 escuelas en todo el país.

En este momento el apoyo y los esfuerzos de captación de fondos de Friends of Fe y Alegría se enfocan hacia (1) la rehabilitación de las infraestructuras escolares derruidas o dañadas para asegurar que los niños y jóvenes locales pueden regresar a sus escuelas lo antes posible; (2) brindar atención y apoyo a la comunidad local y a las familias afectadas; y (3) apoyo psicosocial a la población, especialmente a los niños y niñas.

La normalización de la vida escolar lo antes posible es determinante para evitar una pérdida a nivel académico y especialmente para proporcionar un ambiente de normalidad y protección a los niños y niñas tras la traumática experiencia vivida. Con nuestros esfuerzos se impulsará el regreso a la vida escolar, se facilitarán materiales escolares a los centros educativos (perdidos tras el huracán) y se rehabilitarán de urgencia los centros escolares que lo necesiten.

Para apoyar los esfuerzos de ayuda de Foi et Joie Haïti frente el huracán, haz click aquí.

Construyendo puentes a través de la educación global

Uno de los objetivos más importantes de la educación jesuita es la formación de «hombres y mujeres para los demás». Buscamos educar a los estudiantes para que vivan su fe cristiana en servicio y solidaridad con los marginados y oprimidos no solo en sus propias comunidades, sino también en todo el mundo. Como profesora de español en una escuela secundaria jesuita, a menudo reflexiono sobre cómo ejemplificar esta misión en medio de nuestra rutina diaria y los requisitos del currículo. Quiero que mis alumnos sepan que hablar español no es solo una habilidad que los hará buenos candidatos para estudios y trabajo o un área académica, sino un don que puede construir puentes entre culturas además de fomentar la comprensión y la empatía. Las iniciativas de Educación a la Ciudadana Global impulsadas por Magis Americas han sido una gran ayuda en facilitar esta misión.

Conocí a Magis Americas y los programas de educación global de los jesuitas por primera vez cuando, junto con dos compañeros lideré un viaje de inmersión estudiantil a Colombia para colaborar con Fe y Alegría en 2019. Nuestro grupo de diez estudiantes se conectó con jóvenes colombianos, participantes de la Red de Juventudes, una red de grupos de acción comunitaria facilitada por Fe y Alegría. Estos grupos crean conciencia sobre diversos problemas sociales que impactan directamente en el bienestar de sus comunidades. Después de décadas de conflicto civil en Colombia, estos jóvenes quieren crear un futuro mejor para su país. Juntos participamos en talleres de justicia social y pintamos murales comunitarios que abordaban la necesidad de cuidar el medio ambiente. Los estudiantes participaron en actividades para ayudarse a aprender inglés y español, vivieron la misa juntos y tejieron lazos de amistad. Los coordinadores de Fe y Alegría nos recibieron con entusiasmo en sus procesos, ejemplificando verdaderamente las Preferencias Apostólicas Universales de caminar con los jóvenes y con los excluidos.

Para mis alumnos, el viaje a Colombia fue una experiencia reveladora. Fueron testigos del impacto que tienen los desplazamientos internos y los desastres ambientales en la vida cotidiana jóvenes como ellos. Admiraron mucho el compromiso de los estudiantes colombianos con la justicia y se sintieron inspirados a tomar acción para apoyar con los problemas sociales en nuestra propia comunidad.

A menudo es fácil para los estudiantes en los EE. UU., especialmente aquellos que provienen de entornos sub-urbanos de clase media, asumir que su forma de vida es la norma en todo el mundo. A través de las amistades con sus compañeros colombianos, mis estudiantes aprendieron de primera mano que muchos estudiantes carecen de acceso a las oportunidades que ellos dan por sentadas. Esto fue especialmente cierto con el acceso a oportunidades educativas. Mientras que los estudiantes estadounidenses estaban planificando con confianza su siguiente paso a la universidad, a muchos de los estudiantes colombianos les preocupaba no poder continuar sus estudios debido a los inconvenientes de inscripción.

La experiencia en Colombia les ayudó a crecer en empatía y solidaridad con los jóvenes de otras partes del mundo y propició un intercambio intercultural que benefició a ambos grupos de estudiantes.

Esperábamos regresar a Colombia en 2020 y la pandemia Covid-19 alteró nuestros planes. En el verano de 2020, Fe y Alegría organizó el encuentro anual de la Red de Juventudes de manera virtual y tuvimos la suerte de ser invitados. También tuvimos un encuentro virtual en diciembre de 2020, en el cual nuestros estudiantes compartieron experiencias acerca del impacto de la pandemia en su educación. Nuestro contacto con la Red de Juventudes ha sido íntegramente virtual durante el último año y medio, y aunque echamos de menos la experiencia de encontrarnos en persona, estos espacios virtuales nos han permitido mantener nuestra relación con Fe y Alegría. Ojalá podamos reencontrarnos pronto.

Los viajes de inmersión son experiencias transformadoras, sin embargo, solo pueden acomodar a una pequeña cantidad de estudiantes. La campaña La Silla Roja de Magis Américas permitió a los estudiantes de todas mis clases aprender sobre las desigualdades educativas que enfrentan los jóvenes de todo el mundo sin salir de nuestra aula.

Durante la campaña del año pasado, investigamos sobre cómo la pandemia estaba afectando la educación en los países atendidos por Fe y Alegría. Discutimos sobre cómo millones de estudiantes enfrentan más desafíos que nunca debido a las cuarentenas y los cierres de las escuelas. Mientras que los estudiantes de nuestra escuela están equipados con iPads y Wifi de alta velocidad, otros carecen de fácil acceso a la tecnología. Por ejemplo, mis estudiantes aprendieron que los estudiantes con acceso limitado a la tecnología dependían de clases transmitidas por la radio para continuar su educación en casa. También discutimos cómo las tasas de deserción escolar fueron exacerbadas por la pandemia, especialmente en situaciones en las que los estudiantes necesitaban trabajar para ayudar a mantener a sus familias.

En la segunda parte de la campaña, buscamos historias individuales que ejemplificara los temas que habíamos discutido en clase. Uno de mis estudiantes, Matthew, eligió entrevistar a una amiga que vive en Venezuela. Su experiencia durante la pandemia fue radicalmente diferente a la de él. Matthew expresó que él y su amiga pudieron tener una conversación valiosa gracias a esta asignación, y compartió sus ideas con nuestra clase. Esta experiencia hizo que las cifras abstractas y los porcentajes que habíamos visto se convirtieran en algo tangible.

Este año esperamos iniciar la campaña de La Silla Roja en septiembre. Estamos expandiendo la campaña a más niveles escolares y planeando una campaña de concientización para toda la escuela. La campaña La Silla Roja me ha dado la oportunidad de incorporar temas globales en mi plan de estudios. Ha expuesto a mis estudiantes a las misiones jesuitas en todo el mundo. Como educadores ignacianos, estamos llamados a practicar una pedagogía que no solo se arraiga en lo abstracto, sino que también se basa en contextos reales e inspira acciones concretas para hacer del mundo un lugar más justo. Tengo la esperanza de que los programas de Educación Ciudadana Global de Magis Americas, ya sea que se realicen en el extranjero o en casa, alienten a nuestros estudiantes a reflexionar sobre el significado de la educación y e inciten la búsqueda de formas para garantizar la equidad educativa para todos los estudiantes.