agosto 17, 2016

Stefany Hernandez: Ex-alumna de Fe y Alegría participa en Rio 2016

stefany

“Uno no elige  el país en el que nace, la familia a la que pertenece, o las cosas con las  que estas dotado.  Lo que  si puede uno definir es hasta donde quiere llegar y los límites que decide imponerse”

Stefany Hernández, la protagonista de esta historia, es deportista, practica una disciplina poco convencional, especialmente para mujeres, BMX/Bicicross . Un deporte  relativamente nuevo que hizo su debut en las Olimpiadas de Beijing 2008.  “Hace poco visité mi colegioEscuela Básica Virgen Niña de Fe y Alegría Puerto Ordaz,  y me emocionó mucho  escuchar que mi profesor de educación física de aquella época  aún recuerda que un día yo llegué al colegio muy emocionada y alboroté a todos mis compañeros con la noticia que el bicicross ya era deporte olímpico, recorté las noticias del periódico, las pegué por todo el colegio  y les decía a mis compañeros: Yo voy a ganarme esa medalla de oro”.  Stefany en el 2015 representó a Venezuela en el campeonato mundial y se coronó como Campeona Mundial de BMX/Bicicrós; y hoy cuenta los días que faltan para llegar a Rio de Janeiro, los juegos olímpicos la están esperando, cada día su sueño olímpico  está más cerca.

Nuestra Stefany es venezolana, nació en Puerto Ordaz hace 24 años, es la hija menor de una familia de 3 hermanos. Ella vive en Suiza, en la ciudad de  Aigle, en las instalaciones del Centro mundial de ciclismo, en  donde comparte su vida personal y deportiva  con 6 jóvenes bicicrosistas (una ecuatoriana, una rusa, un japonés, un venezolano y dos franceses) que conforman una gran familia,  y que al igual que Stefany sueñan con hacerse grandes en este deporte y entregarle a sus países los mejores reconocimientos. Todos sueñan con   ser medallistas olímpicos.

La protagonista de esta historia es una insigne ex-alumna de Fe y Alegría, “estudié en el  Escuela Básica Virgen Niña de Fe y Alegría Puerto Ordaz, desde que entré a la escuela primaria a los seis años, hasta los 14 estuve estudiando en Fe y Alegria. Al principio lloraba mucho cuando mi mama me dejaba en la escuela, pero tenía un amiguito dos años mayor que hacia bmx y también estudiaba allí, asi que cuando yo estaba llorando el venia siempre a calmarme y a decirme que tranquila que ya en la tarde íbamos a ir a la pista de bmx y así me decía cosas relacionadas con la bici hasta calmarme, poco a poco me fui adaptando y envolviendo en esta educación, reconocida por su método estricto y su dosis de religión diaria. Todas las mañanas entonábamos el himno nacional, el del colegio y rezábamos diversas oraciones, las clases y el método de enseñanza me encantaban porque siempre era un reto, se nos exigía sacar el máximo de nuestras capacidades y yo daba todo por ser la #1 de la  clase y estar en el cuadro de honor. Amo el deporte y la competitividad. Era imposible parar. Tenía un profesor de Educación Física al cual respeté y sigo respetando mucho José Daniel Paiva, siempre nos sentábamos a conversar,  me imagino que para él era interesante compartir con una “muchachita” que a los 10 años le sacó la cuenta y le dijo que iba a ir a los Olímpicos en Londres 2012. Aprendí a esforzarme, respetar al prójimo, y a no quedar satisfecho mientras haya más por evolucionar.

Conocer y escuchar a Stefany es ponerse en contacto con la identidad de Fe  y Alegría, es reconocer y vivenciar que la educación empodera y le da a las personas la capacidad de soñar, de luchar por sus metas y sus sueños.  “Cuando yo terminé mi bachillerato no tenía claro que hacer con mi vida, pensé en darme unos meses para decidir si estudiaba  administración de empresas, sin embargo mi sueño era el BMX, por eso me tomé 6 meses para ir a Francia y ver si podía competir con algún equipo;  fui, y empecé a darme cuenta que mi sueño estaba en mis manos, que si quería ganar la medalla de oro  y ser campeona mundial debía arriesgarlo y luchar por eso.

Regresé a Venezuela, reuní a mi familia y, con un contrato debajo del brazo, les conté que me iba a competir a Francia. Así comencé, ese fue el paso que di y que hoy me tiene entrenando mucho para seguir siendo la campeona mundial y para ganarme el oro en Rio de Janeiro”.

Nuestro encuentro con Stefany fue en Medellín, en la pista de Bicicross “Mariana Pajón”, durante el mes de enero del presente año estuvo allí entrenando, acompañada de su entrenador personal, un francés con el que lleva más de 5 años trabajando, su kinesiólogo y sus 6 compañeros con quienes vive en Suiza. Entrenan fuerte, en jornadas de 4 a 6 horas, en la mañana y en la tarde, sin importar el inclemente sol, sin dejarse menguar por las caídas o los golpes. Entrenan con decisión y pasión con la certeza que solo esforzándose sacarán lo mejor de sí y podrán lograr sus objetivos. En cada entrenamiento muestra su seguridad y su confianza, maneja sus ritmos, sus problemas, sus miedos, sus seguridades   “Sé que puedo llegar a ganarme la medalla de oro, ese es mi sueño, pero también soy  consciente que en este punto la competencia es conmigo misma, todos los que vamos a estar allí, en la arena de los olímpicos, tenemos las mismas posibilidades, por eso la lucha es con lo mejor que pueda yo conseguir de mi misma”. Por eso no para, sabe que su fuerza se va esculpiendo a partir de su disciplina, voluntad  y seguridad.

Pero Stefany quiere regresar a su casa, quiere volver a sentir el calor y la fortaleza que le da Fe y Alegría, quiere compartir con los niños y niñas, jóvenes y adolescentes de las Fe y Alegrías en el mundo la experiencia de ser una deportista de alto rendimiento, quiere llevar por el mundo el testimonio de lo que significó para ella pasar por una escuela de Fe y Alegría. “Yo quiero que muchos niños del mundo sepan que si se pueden cumplir los sueños, que no se trata de tener dinero, que lo importante es enamorarse de algo, soñar  y luchar para cumplir lo que uno se propone, las oportunidades se las da uno mismo con su esfuerzo, su decisión y su empeño, anhelo compartir con los chicos y chicas de Fe y Alegría y animarlos a que sueñen, a que no se dejen vencer por las dificultades y sus entornos difíciles. Sueño con que muchos de ellos, miles, en algunos años  puedan decir “lo logré, soy lo que siempre quise ser, soy feliz y lo soy porque todos los días me esfuerzo y venzo mis propias dificultades, soy feliz porque amo lo que hago”.

Esperamos poder recorrer con nuestra campeona  muchos colegios, muchos países, anhelamos poder acompañarla a cumplir su sueño de ser la embajadora del esfuerzo y la educación de Fe  y Alegría en el mundo.

 

Este articulo fue publicado cómo parte de la campaña “Yo Siempre Tuve Fe” promovida por la Federación Internacional de Fe y Alegría.